Que suerte más grande tuve

Cuando dije que sí. Y es que hoy me he vuelto a enamorar, pero de mi carrera. He estado en una comida donde una de las periodistas tecnológicas de más experiencia me contaba que nuestra profesión estaba muerta. Y nada de eso.

Nuestra profesión está más viva que nunca. Sí, el paradigma ha cambiado. Sí, el mundo no bebe de lo que escribimos como una vez ocurriera. Pero nosotros, los que disfrutamos de lo que hacemos, estamos viviéndolo con otra perspectiva.

Porque ya no estamos limitados por las páginas, las palabras y sólo un poco por los caracteres y el SEO. Todos los recursos que existen en la era de la información están a nuestro alcance. Imágenes, infografía, vídeo, enlaces y referencias a nuestras fuentes… todas las herramientas del mundo están a nuestra disposición.

¿Y la inmediatez? Un subidón de adrenalina. Un acceso de estrés y nervios que nos deja con una sonrisa de oreja a oreja cuando hemos sacado una cantidad de trabajo abismal en tiempo récord, y lo hemos hecho bien.

Así que no, el periodismo no está muerto. Sólo hay que saber vivirlo.

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